En la filosofía de la ventisca y la oquedad
Y caminando por un sendero donde las calandrias y los encinos
Son una agrupación de apócrifas corolas
Y de susurros
Albas
Oscuras llenas de calimas
Y levantes…
Pensando en olvidar
Y olvidando pensar
En que el día
No muere con la noche
Ni los nombres con las horas.
Voy buscando cosas invisibles
Rotas
Inmanentes
Cadentes
De toda lógica y razón.
Y la ventisca
Se eterniza en un instante
En la lluvia leve
De cicatrices
Las codornices
Y perdices
Se pierden en la maleza
Y ya no vuelven jamás.
Se arrodilla el trueno
Ante las osamentas de la calma
Y las tardes se quiebran
Como el yeso sobre marea
Lenta y férrea.
Voy como siempre buscando cosas que no existen
Fantasmas,
Gente muerta…
A ti…
Incruenta silueta
De atavismos y racimos
De lluvia
Gris
Que baña
Los cuerpos
De las doncecillas
Traumatizadas.
© VESTIBULAR, 2025


